viernes 1 de mayo de 2009

Algodon de azucar Piel Roja.

Lo comparo con el algodón de azúcar
Me gusta el olor del piel roja antes de encenderlo, es increíble, me huele a lo que sabe el mate amargo.
Cuando lo prendes y le das un pitazo sientes ese sabor… Cuando llegas a él se desvanece, vago abandono, sólo te tocó la punta del paladar llevándote a un lugar tan cierto como poco conocido, como si hubiera estado hace unos momentos allí solo para decirte que existe, que quizás siempre ha existido, pero que será para ti solo por un momento antes de irse.
Y te remontas una vez más en esa nave interpapilogustativa, olfaticarespiratoria de un nuevo pitazo. Buscas, paseas fugazmente, placenteramente en ese rastro de bienestar antes de caer de nuevo en esa butaca, ese sillón o esa cama.
Cundo se acaba, sólo te queda el consuelo de mirar al otro extremo de tus límites y darte cuanta que allí están: otros piel rojas y que son muchos y que te queda tiempo,
que puedes cabalgar otra vez por esas linderas que hace algunos minutos habías dejado.

domingo 8 de marzo de 2009

Foto Casual un Domingo por la Mañana

Barrio Boliche, Barranquilla 11 am.

Me gusta comprar basura en el barrio boliche, sobretodo cuando es domingo, la gente lo ha botado todo a la calle y estos señores mercaderes del desecho retoman lo mejor de lo que no queremos para que otros, un poco menos adeptos a lo nuevo y la limpieza, nos entreguemos a la observación de cadáveres del tiempo y a una que otra adquisición desprovista del lujo y la apariencia.fue entonces cuando me tope con una foto, una foto a todo color 8x4, lo que llamaríamos de tamaño jumbo. Cosa que no extraña a la vista en un lugar como ese es encontrarse una vieja foto monocromática algo desgatada, pero esta tenía por lo menos 6 años de tomada, yo y mi manía que querer deducirlo todo.Una foto espontánea, fresca, la foto de una mujer que ríe. no una mujer de pasarela pero tampoco una falta de gracia, sólo una mujer “del común”, una mujer fotografiada, capturada en un cuadrito e papel y acetato, transportada calles enteras, quizás ciudades, países y puesta aquí por la casualidad ante estos ojos no menos comunes que el resto, pero que en esos momentos se detenían para mirar a esa mujer, esa sonrisa, la espontaneidad de su postura y preguntarle quién eres, porque tu risa, eres real, cómo llega esta foto aquí y sabrían tus ojos que otros ojos distanciados en el espacio y el tiempo te encontrarían para volverte a capturar y llevarte en el recuerdo?

lunes 24 de marzo de 2008

Lugar común

Mi viejo a diario me decía: “Hay que aprender las leyes del juego de la vida”. Nunca le entendí.En el verde tablón escribía la permisas que en 80 años había recogido en largo y trágico andar. Las escribía con tiza, una tras de otra en ese tablero de 3x 1.5 que dispuso para dicho menester, entre otros, como sacar cuentas y hacer la corta agenda de cada adía que consistía en arreglar uno que otro cachivache viejo y mandar cartas de reclamo a diferentes entes gubernativos.“Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”, “ El que de buena fe actúa, de buena fe vive y de buena fe muere. El que de mala fe actúa, de mala fe vive y de mala fe muere”, "el que no vive para servir no sirve para vivir” … “Las leyes del juego de la vida” , “el juego de la vida” decía, como si supiera, como si sospechara que en realidad todos jugábamos a estar muertos. O que muertos juzgábamos a estas vivos, a descubrir leyes y reglas que nos ayudaran a entender un poco esto que nunca entendimos, antes de nacer y morir y renacer de nuevo y volver a morir, tejiendo y destejiendo eso que algunos llamamos destino.Déjame jugar, jugar a estar muerto, salpicar de parpadeo las esquinas vacías,Arrancar con suspiros el calor de la arena,hundirme en el vientre de la arcilla seca.Inundar de recuerdos mi ausencia.